El dato de tu analítica que puede revelar más de lo que imaginas

Cuando recibimos los resultados de una analítica, solemos fijarnos en valores conocidos como el colesterol, la glucosa, el hierro o las transaminasas. Sin embargo, dentro del hemograma existen otros datos que, combinados entre sí, pueden ofrecer información complementaria sobre cómo está respondiendo el organismo.
Uno de ellos es el índice neutrófilos-linfocitos, también conocido como INL. Se trata de un cálculo sencillo que relaciona dos tipos de glóbulos blancos y que se está estudiando como posible marcador de inflamación sistémica y respuesta inmunitaria.
No es una prueba que permita diagnosticar una enfermedad por sí sola. Pero, interpretada junto con los síntomas, los antecedentes y otros parámetros clínicos, puede convertirse en una pieza más del mapa de nuestra salud.