6 formas poco habituales de regular el estrés y cuidar tus niveles de cortisol

Cuando hablamos de reducir el estrés, solemos pensar en grandes cambios: hacer más ejercicio, empezar a meditar o reorganizar por completo nuestra rutina. Sin embargo, el sistema nervioso también responde a gestos pequeños, repetidos y fáciles de integrar en el día a día.
El cortisol no es una hormona negativa. Es esencial para despertarnos, mantener la energía y responder ante situaciones exigentes. El problema aparece cuando el organismo permanece demasiado tiempo en estado de alerta y no encuentra espacios suficientes para recuperarse.
Más que intentar “eliminar” el cortisol, el objetivo debería ser favorecer una respuesta al estrés más equilibrada.