Esguince: una lesión frecuente que no conviene tomarse a la ligera

Un mal apoyo, un giro brusco, una caída o un movimiento forzado pueden parecer accidentes pequeños. Sin embargo, en cuestión de segundos pueden provocar una lesión muy habitual: el esguince.
Aunque muchas veces se asocia al tobillo, un esguince puede afectar a distintas articulaciones, como la muñeca, la rodilla o los dedos. Su gravedad puede variar desde una distensión leve hasta una rotura parcial o completa de los ligamentos.
Por eso, aunque al principio parezca “solo una torcedura”, conviene prestarle atención. Un esguince mal tratado puede dejar molestias persistentes, sensación de inestabilidad o mayor riesgo de recaídas.