Miel y yogur: una combinación sencilla para cuidar tu salud digestiva

El yogur y la miel forman una pareja clásica: cremosa, dulce y fácil de preparar. Pero más allá del sabor, esta combinación también puede tener interés para la salud digestiva, especialmente cuando se elige un yogur con cultivos vivos y se añade una pequeña cantidad de miel de calidad.

Un estudio de la Universidad de Illinois observó que añadir miel al yogur puede favorecer la supervivencia de algunas bacterias probióticas durante la digestión, especialmente en la fase intestinal. Eso sí: los investigadores también señalaron que, aunque aumentó la presencia de Bifidobacterium animalis, no se observaron cambios claros en el tránsito intestinal, el estado de ánimo o la cognición en adultos sanos. Es decir, puede ser una buena ayuda, pero no es una solución mágica.