¿Por qué algunas personas tienen más calor que otras?

Hay personas que en verano parecen funcionar con un ventilador interno… y otras que se derriten al primer rayo de sol. Esta diferencia no es imaginación: la forma en que cada cuerpo tolera el calor depende de muchos factores relacionados con la termorregulación, es decir, la capacidad del organismo para mantener estable su temperatura interna.
Cuando hace calor, el cuerpo intenta enfriarse principalmente de dos maneras: aumentando el flujo de sangre hacia la piel y activando la sudoración. Al evaporarse, el sudor ayuda a liberar calor. Pero no todos los cuerpos lo hacen con la misma eficacia, ni todos parten de las mismas condiciones. La regulación térmica depende, entre otros mecanismos, de la sudoración y la vasodilatación cutánea, dos respuestas clave para perder calor.