Vitamina D en verano: sol sí, pero con cabeza

En verano solemos pasar más tiempo al aire libre, los días son más largos y la exposición al sol aumenta. Por eso, muchas personas piensan que durante estos meses no hay que preocuparse por la vitamina D.

Sin embargo, no siempre es tan sencillo. Aunque el sol ayuda al cuerpo a producir esta vitamina, también es importante proteger la piel, evitar las horas de mayor radiación y entender que más sol no significa necesariamente más salud.

La clave está en encontrar un equilibrio: aprovechar la luz natural sin descuidar la protección solar ni caer en exposiciones excesivas.